Proceso propio
Estados, responsables y avisos según cómo trabaja el equipo. El seguimiento se ajusta al negocio, no al revés.

Servicio de implantación
Centraliza los contactos que llegan desde WhatsApp, Instagram, LinkedIn, tu web y otros canales. Ten claro quién está esperando, qué toca hacer y qué oportunidades necesitan atención.
Sin alta y sin prueba de producto. La conversación empieza por cómo trabajáis.
El problema no siempre es conseguir más contactos. Muchas veces ya llegan. Lo difícil empieza después: saber quién ha contestado, quién sigue a la espera y qué hay que hacer hoy.
¿Quién ha respondido?
¿Quién sigue esperando?
¿Qué toca hacer hoy?
Un mensaje queda atrás.
Un formulario se olvida.
Una propuesta se enfría.
Y cuesta saber por qué se pierde una oportunidad.
Una visión compartida para que el equipo sepa qué ocurre y quién debe actuar. Origen, responsable, estado y próxima acción en el mismo sitio.
Un único espacio
Seguimiento compartido
Lo que llega deja de vivir en la bandeja de una sola persona.
Responsable
Quién actúa
Próxima acción
Qué toca ahora
Seguimiento
Cuándo volver
Resultado
Qué pasó al final
En lugar de revisar varias herramientas para descubrir qué se está olvidando, el seguimiento señala dónde hace falta atención.
Buenos días.
Hoy tienes 8 oportunidades que requieren atención.
Ilustración del resumen. No es la pantalla de un producto terminado.
Sirve a negocios que reciben oportunidades por varios canales. El alcance se decide con el proceso real, no con una plantilla única.
Estados, responsables y avisos según cómo trabaja el equipo. El seguimiento se ajusta al negocio, no al revés.
Si el proceso lo necesita, el formulario vive en tu dominio y con tu identidad visual, y la respuesta queda ligada al contacto. No forma parte de todas las implantaciones.
Si un paso incluye un cobro, el estado del pago puede conectar con la siguiente acción. El proveedor es el que ya usa el negocio.
Qué se conecta se decide después de ver cómo entran hoy las oportunidades. Nada se da por hecho antes de esa conversación.
Partimos de Chatwoot como plataforma central de comunicación y adaptamos sobre ella el seguimiento que necesita cada negocio.
La base
Conversaciones, contactos, atención compartida, canales compatibles, asignaciones e historial.
La implantación
Configuración, integraciones, seguimiento, formularios, reglas, alertas y el desarrollo que el negocio necesite adaptar. Los pagos, solo cuando el proceso lo pida.
Aprovechamos lo que el software consolidado ya resuelve bien y concentramos el desarrollo en lo que tu negocio necesita adaptar.
En algunas implantaciones, una capa de ayuda puede resumir lo pendiente y sugerir por dónde seguir. La decisión sigue siendo del equipo.
La tranquilidad está en saber dónde vive la información y quién puede entrar, no en una promesa genérica.
Cuando corresponde, la solución se despliega en infraestructura del cliente.
Los datos de contactos y conversaciones permanecen en el ámbito que acordemos.
Definimos accesos, copias de seguridad, exportación y continuidad.
La implantación crece con el proceso. No hace falta rehacerla para cada cambio.
Cada canal se conecta según sus posibilidades y las condiciones de su proveedor.
No. Es un servicio de implantación. Primero vemos cómo entran las oportunidades y qué pasa después. No hay alta, prueba gratuita ni precio de producto.
No. Cada canal se conecta según sus posibilidades técnicas y las condiciones de su proveedor. No todos los mensajes privados se integran de la misma forma.
La instalación puede ser dedicada. Accesos, copias de seguridad, exportación y continuidad se definen en cada proyecto. El alcance concreto se acuerda, no se da por sentado.
No. En algunas implantaciones puede ayudar a resumir lo pendiente o a sugerir un siguiente paso. Quién actúa y qué se decide sigue siendo del equipo.
Analizamos cómo entran hoy tus oportunidades y dónde puede estar perdiéndose el seguimiento.
La conversación empieza por tu negocio: qué llega, quién lo atiende y qué pasa después.